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domingo, junio 06, 2010

Adrenalina mística

Uno va caminando. Encuentra algo que llama la atención. Una luz de atardecer amarillo entre edificios rosas, un pájaro muerto al borde de la banqueta, un viento oblicuo y suave que entreabre las ventanas de cortinas largas. Uno se detiene a ver esa belleza o atrocidad: se maravilla de la falta de significado de algunos sucesos y su inusitada intensidad. Como soy de carne, un tejido lleno de emociones, esas cosas pueden llegar a tener, mal puestas, hasta la capacidad de suscitar transformaciones espirituales.
   Yo ya paso de esas ondas, pero la descarga de... ¿qué?, ¿adrenalina mística?, me cae bien.